sábado, 26 de octubre de 2013
Where's that howl coming from?
martes, 22 de octubre de 2013
Heart by heart.
Era la hora de cenar y yo
aún estaba sentado en mi tienda, dándole vueltas a la misteriosa caja musical,
acariciando las aristas de la joya que coronaba la tapa. La cremallera de la
tienda estaba abierta, por lo que nada impidió que Beth se colase por la
entrada y se sentara justo frente a mí. No pude evitar soltar un largo suspiro
de impaciencia. domingo, 27 de mayo de 2012
Consuelo inesperado.
Y sin dejarme preguntarle nada más sentí una ráfaga de aire y la loba volvió a desaparecer. Sin saber muy bien por qué me levanté y miré en mi mochila. Allí encontré una caja del tamaño de mi puño, de color negro y con una pequeña piedra incrustada en la tapa. Un ámbar. A un lado tenía una especie de llave de cuerda, la giré y la tapa se abrió, emitiendo la misma melodía que había oído antes de aparecer la loba.
viernes, 2 de diciembre de 2011
Tal vez no sepas que sigues bailando con otros planetas.

miércoles, 30 de noviembre de 2011
Donde caben dos...
Intentaba conciliar el sueño en mi tienda, pero los ronquidos de Jeremy no lo hacían tarea fácil. Escuché cómo la cremallera de la entrada se abría y me incorporé asustado.
-¡Shh! Michael Julien Tryger, como hagas un solo ruido te mato.- Puse los ojos en blanco y me dejé caer hacia atrás recuperándome del susto. Entretanto Sophie había conseguido entrar y se acurrucó sobre mi pecho, riendo entre dientes.
-Vas a despertar a Jer…
- ¿Qué hay de malo? Donde caben dos… - No la dejé acabar y acallé esa malévola idea que comenzaba a tomar forma en su cabeza besándola con ternura, girando para tenerla debajo de mí. Nos acurrucamos dentro de mi saco de dormir y entre caricias y abrazos recibimos la luz de un nuevo día. Apenas había abierto los ojos cuando los labios de ella rozaron mi frente.
-Mike… Mike… -Quería contestarle pero el sueño me podía, la escuchaba lejos…
-¡Mike! – Recibí una colleja que me sacó de mi ensimismamiento, haciendo que las tiendas sin montar cayesen de mis manos.
-¡Auch! – Me froté la nuca con ímpetu, volviéndome para ver quién había sido. Así encontré a Cameron, con una sonrisa burlona en los labios y preparando un nuevo golpe, el cual esquivé riéndole la gracia. – Supongo que me lo merecía, estaba embobado.
- Ya te digo tío, Jer me contó que estabas algo distraído siempre, pero esto es pasarse, ¿no?
- ¡Bah! Jer no sabe de lo que habla. ¿Dónde están los demás?
-Nathael trae a Rachel, Valerie y Liam más tarde y yo he traído a Beth y Rick, que están ayudando a tu hermano con la leña.
-¿Ha venido Rick? – Un nudo de incomodidad se posó en mi estómago.
- Sí, quería tomarse un respiro… Y tú deberías hacer lo mismo. Aunque estoy seguro de que es tu intención.
- Créeme, lo es.- Cam se acercó y me abrazó antes de girarme de cara al horizonte, donde ya apenas se veía nada en la oscuridad de la noche. Podían adivinarse tenues siluetas de la naturaleza gracias a la luz de la luna llena: los árboles, una lechuza que despegaba de su refugio entre ellos y el riachuelo que empezaba a adquirir un brillo plateado decorado con leves destellos que provocaba el reflejo de las estrellas. De repente Cameron habló.
-No debiste elegir este lugar, amigo. Es demasiado mágico para que no te recuerde a ella.
viernes, 25 de noviembre de 2011
Flashback

El sol se ponía y el riachuelo tenía un leve matiz rojizo a causa del reflejo de la luz. Me ajusté el cuello de la chaqueta. Empezaba a hacer fresco.
Me descalcé y metí los pies en el agua. Suspiré agradecido por la sensación que me proporcionaba el agua fresca en la piel. De repente algo pequeño me golpeó la cabeza, me giré y encontré a Sophie mirándome.
-¡Oye! ¿Piensas dejar que haga yo todo? La comida, montar la tienda, recoger la leña… ¿Te suena algo de eso? – Sonreí y me levanté, desperezándome al hacerlo e intentando apaciguarla diciendo entre dientes
- Vale, vale… Como desee, princesa. – Fingí una exagerada reverencia y ella corrió hacia mí, con una sonrisa en los labios. Me preparé pero aún así dejé que me derribase de un empujón no muy conseguido, cayendo directo al riachuelo. La miré arqueando las cejas, empapado de arriba abajo. Debía estar muy gracioso porque ella empezó a reírse a carcajadas, doblada por la cintura. Yo sonreía también, porque nada me hacía más feliz que oírle reír.
- ¡Mike! Perdón por el retraso… Me ha costado encontrar este sitio. – Salí de mi ensueño y miré con cierto desconcierto a Jeremy, que boqueaba como si hubiese corrido durante horas.
- ¿Te sigue algún tipo de psicópata para que corras tanto? Quiero decir… Son cosas que se avisan antes de saludar y sin duda es una buena excusa para retrasarse.
- Eres tan gracioso que como sé que es parte de tu naturaleza me voy a reservar la risa para cuando hagas otro chiste, que será dentro de poco.- Solté una carcajada estrangulada fingiendo estar de un humor excelente mientras le daba algunas palmadas en la espalda.
-Vamos, vamos. ¿Dónde queda tu humor, colega?
-No hagas como si tú fueras el de siempre. Ni tú ni yo podemos volver a… - Alcé la mano para detenerle antes de que dijese algo que abriese de nuevo el agujero que amenazaba con destrozar mi pecho.
-Basta, Jer. Esto va a ser una excursión estupenda, tú y yo, los hermanos Tryger y la pandilla más alegre de todo el estado de Tennessee.
-La pandilla se lo pasará en grande, Mike, pero ya sabes que nosotros…
- ¿Quieres ponérselo fácil? Intentan animarnos. Pon de tu parte tío. –Le revolví el pelo y caminé hacia el coche para ir sacando las tiendas.
